A primera vista, el
Gufram Massolo parece ser un imponente bloque de piedra de pórfido, pesado e inmóvil. En realidad, es una ingeniosa y poética
mesa pequeña de diseño Gufram creada en 1974 por
Piero Gilardi, uno de los pioneros del diseño radical italiano. La mesa encarna la filosofía de
Gufram del “verdadero-falso”: un objeto que finge ser algo que no es, sorprendiendo y divirtiendo a quienes lo encuentran. Esta paradoja lúdica transforma al
Massolo en un icono radical que cuestiona la percepción y desafía la misma idea del mobiliario.
Artesanía y Materiales
A pesar de su apariencia pétrea, el
Massolo está hecho completamente de
poliuretano ligero. Su superficie está cuidadosamente grabada en relieve, estratificada y pintada a mano para reproducir la textura granulada y el brillo de la piedra real. El proceso se completa con el acabado característico
Guflac® de Gufram, que garantiza durabilidad mientras realza el efecto visual. La palabra “PORFIDO” aparece en negrita sobre su superficie, añadiendo un giro provocativo: una etiqueta que destaca la ilusión mientras la ridiculiza simultáneamente. El resultado es una pieza extraordinaria que es tanto escultórica como funcional, una mesa que juega con las expectativas.
Un Diálogo Radical con el Diseño
El
Piero Gilardi Massolo puede combinarse con otras obras radicales de
Studio 65 x Gufram, o colocarse junto a los
Sassi poufs de la misma colaboración
Piero Gilardi x Gufram para crear un paisaje teatral de naturaleza reinterpretada. También funciona maravillosamente en interiores eclécticos combinados con el
perchero de diseño Cactus, donde la tensión entre lo natural y lo artificial se convierte en un elemento narrativo clave.
Una Pieza de Colección de la Historia Postmoderna
Poseer el
Gufram Massolo es abrazar un objeto que encarna la ironía, la poesía y la experimentación del Diseño Radical Italiano. Más que una simple
mesa de centro con efecto roca, es un manifiesto de diseño que continúa fascinando a coleccionistas, arquitectos y diseñadores de interiores en todo el mundo. Su encanto perdurable radica en su capacidad para engañar, deleitar e invitar a la reflexión sobre lo que es real y lo que es imaginado dentro de los espacios habitables contemporáneos.