La
lámpara de pared Flos 265 aporta una presencia dinámica a la
iluminación arquitectónica, al combinar un brazo lineal extendido con un reflector compacto que puede reorientarse según las necesidades del espacio. Diseñada para uso en interiores, su estructura de acero, propia de una
lámpara de pared ajustable, equilibra resistencia y ligereza visual, y permite que la lámpara se proyecte en la estancia sin resultar pesada. La familia está disponible en Blanco y Negro, y en formatos S y L, para adaptarse a interiores residenciales, espacios de hostelería y entornos profesionales. Un cable de 2 m facilita una instalación flexible, mientras que el reflector giratorio permite dirigir la luz para leer, trabajar o destacar zonas concretas. En el lenguaje de diseño de
Flos, la funcionalidad pasa a formar parte de la composición y convierte la pared en un elemento activo del esquema de iluminación.
Iluminación direccional dentro de las lámparas de pared Flos
Como parte de las
lámparas de pared Flos, la familia 265 ofrece una alternativa refinada a la
iluminación fija de pared. Su geometría articulada permite acercar el haz a un escritorio, un sillón, una zona de descanso o una superficie arquitectónica, y crear una iluminación práctica sin necesidad de una base de pie o de mesa. El brazo alargado define el espacio con un gesto horizontal depurado, mientras que la pantalla compacta mantiene un perfil general discreto y elegante. Disponible en distintas dimensiones, la lámpara se adapta tanto a estancias íntimas como a espacios interiores más amplios, conservando la misma claridad de proporciones. Esta combinación de movilidad, alcance y sobriedad estructural resulta idónea para proyectos en los que la iluminación debe ser funcional y, a la vez, contribuir de forma visible a la arquitectura.
Paolo Rizzatto y la elegancia del equilibrio mecánico
Diseñada por
Paolo Rizzatto, la 265 refleja un enfoque que vincula estrechamente movimiento, ingeniería y sencillez visual. El largo brazo ajustable crea una marcada sensación de equilibrio, mientras que el reflector giratorio permite controlar directamente la dirección de la luz. En lugar de ocultar su mecanismo, la lámpara incorpora la articulación a su identidad estética, dando lugar a una composición de aspecto técnico y sofisticado. La compacta
lámpara de pared 265 Pequeño mantiene esta lógica expresiva en proporciones reducidas y resulta ideal para dormitorios, estudios, rincones de lectura y suites de hostelería refinadas, donde la escala debe calibrarse con cuidado. La geometría atemporal de esta
lámpara de pared con brazo articulado también le permite integrarse con naturalidad en interiores minimalistas o con múltiples capas decorativas.
Una propuesta coordinada con las lámparas de mesa Flos
Combinadas con las
lámparas de mesa Flos, las
lámparas 265 permiten crear un concepto de iluminación por capas, en el que las fuentes de pared y las exentas trabajan en conjunto para aportar profundidad, flexibilidad y ambiente. Su alcance ajustable resulta útil en salones, oficinas privadas, habitaciones de hotel y espacios de trabajo de diseño, donde una misma luminaria puede servir para distintas actividades a lo largo del día. La estructura de acero ofrece durabilidad para un uso frecuente, mientras que su paleta sobria se integra con facilidad en superficies de piedra, madera, metal, vidrio y tapizadas. Tanto en la compacta versión S como en el formato L, de mayor alcance, la
lámpara de pared ajustable 265 combina precisión arquitectónica, movilidad práctica y un distintivo carácter de diseño italiano, con una solución sofisticada para interiores contemporáneos que requieren funcionalidad y definición visual.